lunes, 17 de junio de 2013
si fueses capaz de sumergirte ahora en tu interior
Si fueses capaz de sumergirte ahora en tu interior y despertar tu Buda durmiente, ¿qué encontrarías? El Budismo Tibetano dice que en tu corazón, en el mío, o en él de cualquiera otra persona y en el de todas las otras criaturas grandes o pequeñas, existe una radiación interna que refleja nuestra naturaleza esencial, la cual es siempre abiertamente positiva. Los tibetanos se refieren a esa luz interior como la radiación pura o la luminosidad innata; de hecho, la llaman luminosidad básica, porque constituye la “línea de base”. No existe nada después ni antes de eso. Esta luminosidad no ha tenido nacimiento ni ha de tener muerte. Es una vacuidad luminiscente, llamada “luz clara” y está dotada con el corazón de la compasión incondicional y del amor.
viernes, 17 de mayo de 2013
y cuando creas desde el corazón
Y cuando creas desde el corazón, eres la luz misma, cuando creas desde el corazón, cuando eres un canal puro, no hay nada que te detenga, no hay nada que pueda hacerte daño, no hay nada que no puedas hacer.
miércoles, 17 de abril de 2013
trabajar con el corazón es endiosar las cosas
Trabajar con el corazón es endiosar las cosas, llenarlas de Quetzalcoatl. Lo que produce el ser humano con corazón, sana, cura, bendice. El campo que se trabaja con el corazón alimenta no nada más el cuerpo, sino el alma. La ropa que se teje con el corazón no nada más cobija nuestros cuerpos, cobija nuestros espíritus, nuestros anhelos.
domingo, 17 de marzo de 2013
el corazón humano puede abrazar toda contradicción
El corazón humano puede abrazar toda contradicción y trascenderla, el corazón si puede, la mente no. Todas las contradicciones en el corazón se abrazan y pueden convivir, nos llevan a algo, en cambio en la mente no. Una contradicción en la mente nos lleva a tener que decidir, a tomar partido, a que uno está aquí y el otro allá, a que el otro es el enemigo y uno tiene la razón o el otro no.
jueves, 14 de febrero de 2013
el sueño es la pequeña puerta oculta
El sueño es la pequeña puerta oculta que conduce a la parte más escondida e íntima del alma, abierta sobre la originaria noche cósmica, que ya era alma antes de que existiera la conciencia del yo.
La conciencia divide, pero con el sueño nosotros penetramos en el hombre más profundo, universal, verdadero y eterno, aún inmerso en la oscuridad de aquella primitiva noche en la cual él era todo y todo era en él. En la naturaleza indiferenciada y privada de todo Yo. Desde esta profundidad, que une todo, nace el sueño.
De esta manera, con largos giros, nosotros debemos conducir al individuo a una zona oscura, irrisoriamente insignificante, irrelevante e inesencial de su alma. Y debemos hacer esto siguiendo un camino que ha sido abandonado desde hace tiempo, reconocido como ilusión o tontería. Esta zona no es otra cosa que el fugaz, efímero y grotesco producto de la noche: el sueño. Ocuparse de los sueños significa tomar conciencia de sí.
El arte de interpretar los sueños no se puede aprender de los libros; nadie que no se conozca a sí mismo puede conocer al otro, y en cada uno hay otro que nosotros no conocemos, que nos habla a través del sueño y que nos comunica una imagen diferente a la que tenemos de nosotros mismos.
La conciencia divide, pero con el sueño nosotros penetramos en el hombre más profundo, universal, verdadero y eterno, aún inmerso en la oscuridad de aquella primitiva noche en la cual él era todo y todo era en él. En la naturaleza indiferenciada y privada de todo Yo. Desde esta profundidad, que une todo, nace el sueño.
De esta manera, con largos giros, nosotros debemos conducir al individuo a una zona oscura, irrisoriamente insignificante, irrelevante e inesencial de su alma. Y debemos hacer esto siguiendo un camino que ha sido abandonado desde hace tiempo, reconocido como ilusión o tontería. Esta zona no es otra cosa que el fugaz, efímero y grotesco producto de la noche: el sueño. Ocuparse de los sueños significa tomar conciencia de sí.
El arte de interpretar los sueños no se puede aprender de los libros; nadie que no se conozca a sí mismo puede conocer al otro, y en cada uno hay otro que nosotros no conocemos, que nos habla a través del sueño y que nos comunica una imagen diferente a la que tenemos de nosotros mismos.
jueves, 17 de enero de 2013
begin
Begin.
Keep on beginning.
Nibble on everything. Take a hike.
Teach yourself to whistle. Lie.
The older you get the more they’ll want your stories.
Make them up.
Talk to stones.
Short-out electric fences.
Swim with the sea turtle into the moon.
Learn how to die.
Eat moonshine pie.
Drink wild geranium tea.
Run naked in the rain.
Everything that happens will happen
and none of us will be safe from it.
Pull up anchors.
Sit close to the god of night.
Lie still in a stream and breathe water.
Climb to the top of the highest tree
until you come to the branch
where the blue heron sleeps.
Eat poems for breakfast.
Wear them on your forehead.
Lick the mountain’s bare shoulder.
Measure the color of days around your mother’s death.
Put your hands over your face
and listen to what they tell you.
martes, 11 de diciembre de 2012
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