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lunes, 17 de octubre de 2011

estamos juntos



Estamos juntos. Tenemos la oportunidad de vernos profundamente.
Pero si no estamos totalmente presentes, todo será como un sueño.


miércoles, 5 de octubre de 2011

cuando la comunicación está cortada



Cuando la comunicación está cortada, todos sufrimos, cuando no nos escuchamos ni nos comprendemos, somos como una bomba que está apunto de explotar.
Escuchar compasivamente nos proporciona salud. Algunas veces sólo diez minutos de una escucha profunda puede transformarnos y devolvernos la sonrisa que hemos perdido.

viernes, 30 de septiembre de 2011

mientras se friegan los platos uno esta solamente fregando los platos





Según el Sutra de la Atención Mental, mientras se friegan los platos uno esta solamente fregando los platos, lo cual quiere decir que mientras se hace eso uno debe estar completamente atento al hecho de que está fregando. A primera vista puede parecer un poco tonto: ¿por qué poner tanta preocupación en algo tan simple? Pero ese es precisamente el asunto. El hecho de que yo esté aquí lavando boles es una realidad maravillosa. Estoy siendo totalmente yo mismo, siguiendo mi respiración, consciente de mi presencia y consciente de mis pensamientos y acciones. No hay forma de ser zarandeado estúpidamente como una botella llevada de aquí para allá por las olas. La consciencia no puede ser dispersada como la espuma en la cresta de las olas cuando se estrellan contra el acantilado.
Si mientras lavamos los platos, solamente estamos pensando en la taza de té que nos aguarda o en cualquier cosa que pertenezca al futuro, o nos estamos apresurando a quitarnos los platos de encima como si fueran una molestia, entonces no estamos "fregando los platos para fregar los platos", y lo que es más, no estamos vivos durante el tiempo que tardamos en hacerlo. De hecho, somos completamente incapaces de apreciar el milagro de la vida mientras permanecemos en la pila. Si no podemos fregar los platos, todas las oportunidades serán de que tampoco podremos disfrutar nuestra taza de té; mientras nos la bebemos estaremos pensando en otras cosas, apenas despiertos al hecho de la taza de té que tenemos entre las manos. De este modo estaremos absortos en el futuro y lo que eso significa realmente es que seremos incapaces de vivir un solo momento de nuestra vida.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

debemos aprender el arte de detenernos




Debemos aprender el arte de detenernos, de impedir que nuestros pensamientos, la energía de nuestros hábitos, nuestra falta de atención y las fuertes emociones nos sigan dominando. Cuando surge una emoción como una tormenta no tenemos paz. Encendemos el televisor y después lo apagamos. Cogemos un libro y después lo abandonamos. ¿Cómo podemos detener este estado de agitación? ¿Cómo podemos detener el miedo, la desesperación, la ira y el deseo que sentimos? Podemos lograrlo haciendo la práctica de respirar, andar y sonreír conscientemente, observando todo a fondo para poder comprenderlo. Cuando somos conscientes y vivimos profundamente el momento presente, los frutos son siempre la comprensión, la aceptación, el amor y el deseo de aliviar el sufrimiento y proporcionar alegría.

jueves, 12 de mayo de 2011

el mejor momento es el momento presente




Existen varias técnicas respiratorias que se pueden usar para que la vida se vuelva más vívida y gozosa. El primer ejercicio es muy simple. Cuando se inhala, decir para sí: “Al inhalar, soy consciente de que inhalo”. Y al exhalar, decir “Al exhalar, soy consciente de que exhalo”. Sólo eso. Uno reconoce su inhalación como una inspiración y a su exhalación como espiración. Ni siguiera es necesario recitar toda la frase; es posible usar sólo dos palabras: “Adentro”, y “afuera”. Esta técnica puede ayudarnos a concentrarnos en la respiración. Al practicarla, nuestra respiración se volverá suave y apacible, y nuestro cuerpo y nuestra mente también se volverán suaves y apacibles. En tan sólo unos pocos minutos uno puede percibir el fruto de la meditación.

Aquí hay otro ejercicio simple de probar: Recite estas cuatro líneas en silencio al inspirar y al exhalar.

Al inhalar, aquieto mi cuerpo.

Al exhalar, sonrío.

Habitar el momento presente

es hacerlo un momento maravilloso.

“Al inhalar, aquieto mi cuerpo”.
Recitar esta línea es como tomar un vaso de limonada fría en un día de calor: uno puede sentir cómo lo invade la frescura.
Cuando inspiro y recito esta línea realmente siento cómo mi respiración aquieta mi cuerpo y mi mente.

“Al exhalar, sonrío” ¿Sabía que una sonrisa es capaz de relajar cientos de músculos faciales? Llevar una sonrisa en la cara es un signo de que uno es amo de sí mismo.

“Habitar el momento presente”. Aquí sentado, no pienso en otra cosa. Estoy sentado aquí, y sé exactamente dónde estoy. Es un placer sentarse, estable y tranquilo, volver a la propia respiración, a la propia sonrisa, a nuestra verdadera naturaleza. Nuestra cita con la vida es en este momento. Si no tenemos paz y alegría ahora mismo, ¿Cuándo vamos a tener paz y alegría? ¿Mañana? ¿Pasado mañana? ¿Qué es lo que nos impide ser felices en este instante? Al seguir la respiración, podemos decir “Aquietarse. Sonreír. Momento presente. Momento maravilloso”.