miércoles, 31 de marzo de 2010

entra en el presente


¿Cómo alcanzaré la vida eterna?
Ya es la vida eterna. Entra en el presente.
Pero ya estoy en el presente... ¿o no?
No.
¿Por qué no?
Porque no has renunciado al pasado.
¿Y por qué iba a renunciar a mi pasado?.
No todo el pasado es malo...
No hay que renunciar al pasado porque sea malo, sino porque está muerto.


martes, 30 de marzo de 2010

quiero estar con dios siempre



Quiero sentir a Dios de una manera más prolongada- le dije -. A veces me parece entender el aspecto divino de este mundo, pero esa sensación nunca me dura, porque me acaban distrayendo mis mezquinos deseos y temores. Quiero estar con Dios siempre. Pero no quiero ser un monje ni renunciar a los placeres terrenos. Creo que lo quiero hacer es aprender a vivir en este mundo y disfrutar de sus placeres, pero también querría entregarme a Dios.
Ketut me dijo que podía responder a mi pregunta con una imagen. Me enseñó un dibujo que había hecho una vez mientras meditaba. Era una silueta humana andrógina, ergida, con las manos unidas como si estuviera rezando. Pero la figura tenía cuatro piernas y no tenía cabeza. Donde debería haber estado la cabeza había una especie de maraña de helechos y flores. Y a la altura del pecho había un bosquejo de un rostro sonriente.
Para hallar el equilibrio que buscas - dijo Ketut - te tienes que convertir en esto. Debes tener los pies tan firmemente plantados en la tierra que parezca que tienes cuatro piernas en lugar de dos. De modo que podrás estar en el mundo. Pero debes dejar de mirar el mundo con la mente. Tienes que mirarlo con el corazón.
Así llegarás a conocer a Dios.

lunes, 29 de marzo de 2010

sabiduría



¿Existe eso que se llama "Un minuto de sabiduría"?.
Por supuesto que existe, replicó el maestro.
Pero un minuto ¿no es demasiado breve?.
No, es cincuenta y nueve segundos demasiado largo.



domingo, 28 de marzo de 2010

presencia



¿Dónde debo buscar la iluminación?.
Aquí.
¿Y cuándo tendrá lugar?.
Está teniendo lugar ahora mismo.
Entonces, ¿por qué no la siento?.
Porque no miras.
¿Y en que debo fijarme?.
En nada. Simplemente mira.
Mirar ¿qué?.
Cualquier cosa en la que se posen tus ojos.
¿Y debo mirar de alguna manera especial?.
No. Bastará con que mires normalmente.
Pero ¿es que no miro siempre normalmente?.
No.
¿Por qué demonios...?
Porque para mirar tienes que estar aquí, y casi siempre no lo estás.

sábado, 27 de marzo de 2010

viaje


El estudio del universo es un viaje para autodescubrirnos.


viernes, 26 de marzo de 2010

abandona el pasado a cada momento




Abandona el pasado a cada momento. Acuérdate de dejarlo desaparecer. Del mismo modo que limpias tu casa cada mañana, a cada instante limpia de todo pasado tu casa interior. Has de abandonar todos los recuerdos psicológicos. Mantén tan sólo cosas prácticas y tu mente permanecerá muy, muy limpia y clara. 
No te adelantes al futuro porque no es posible hacerlo.

El futuro es siempre desconocido; ésa es su belleza, ésa es su grandeza, su esplendor. Si fuera conocido, sería inservible porque entonces toda la excitación y toda la sorpresa se echaría a perder.
No esperes nada del futuro. No lo corrompas. Porque si todas tus expectativas se cumplen, también te sentirás miserable… porque son tus expectativas y se han cumplido. No te sentirás satisfecho. La felicidad sólo es posible a través de la sorpresa, la felicidad sólo es posible cuando sucede algo que no esperabas, cuando te encuentra completamente desprevenido.

Si tus expectativas se cumplieran al cien por cien, vivirías como si estuvieras en el pasado, no en el futuro. Si llegaras a casa esperando que tu mujer te dijera algo, y ella te lo dijera; si esperaras que tu hijo se comportara de un determinado modo y así lo hiciera… piensa en ello. Siempre estarías aburrido. No pasaría nada. Todo será simplemente una repetición, como si estuvieras viendo algo que ya has visto antes, escuchando algo que ya has escuchado antes. Continuamente estarías viviendo una repetición. Y una repetición nunca puede ser satisfactoria. Se necesita lo nuevo, la novedad, lo original.
Por eso, si tus expectativas se cumplen, te encuentras completamente insatisfecho. Y si tus expectativas no se cumplen, entonces te sientes frustrado.

Te sientes como si tú propusieras y Dios dispusiera, sientes que Dios es tu enemigo, sientes como si todo el mundo estuviera en tu contra y se te opusiera. Tus expectativas nunca se cumplen y te sientes frustrado.
Tan sólo medita sobre tus expectativas: si se cumplen te sentirás aburrido; si no se cumplen, te sentirás engañado como si hubiera una conspiración contra ti, como si toda la existencia estuviera conspirando contra ti. Te sentirás explotado y rechazado, no serás capaz de sentirte en casa. Y todo el problema surge porque tienes expectativas.
No te adelantes al futuro. Abandona las expectativas.
Una vez que hayas abandonado las expectativas, habrás aprendido a vivir. Entonces todo lo que suceda, te llenará; todo. Lo único que nunca te frustra es lo inesperado; entonces la frustración es imposible. La frustración es la sombra de la expectativa. Cuando abandonas ésta, la frustración se desmorona por sí sola.


Tú no puedes frustrarme, porque nunca espero nada. No importa lo que hagas; siempre te diré: “¡Bien!”. Siempre digo: ¡”Bien!”, excepto en contadas ocasiones en que digo: ¡”Muy bien!”.
Una vez que las expectativas desaparecen, eres libre de ir hacia lo desconocido y aceptar todo aquello que te depare con una profunda gratitud. Desaparecen las quejas, desaparecen las protestas. No importa cuál sea la situación: siempre te sientes aceptado, en casa. Nadie está contra ti; la existencia no es una conspiración en tu contra. Es tu casa.
 Lo segundo: cuando todo sucede sin esperarlo, todo es novedoso. Trae la novedad a tu vida. Una brisa fresca está continuamente soplando y no permite que el polvo se acumule en ti. Tus puertas y tus ventanas están abiertas: entra el sol, entra la brisa, entra la fragancia de las flores; todo sin que lo esperes. Nunca lo pediste y la existencia continúa colmándote. Uno siente que Dios existe.
La proposición “Dios es”, no es una proposición; es la afirmación de alguien que ha vivido sin esperar, sin expectativa alguna, alguien que ha vivido maravillado. Dios no es una hipótesis lógica; es una exclamación de alegría. Es como un “¡Ah!”. No significa nada más. Simplemente significa: “¡Ah!”…; simplemente hermoso, simplemente maravilloso, sencillamente nuevo, original, más allá de todo lo que podrías haber soñado. Sí, la vida es más emocionante que cualquier aventura que puedas imaginar. La vida está preñada, siempre preñada, de lo desconocido.
Una vez que tienes expectativas, todo es destruido. Abandona el pasado; ése es el modo de morir a cada instante. Nunca planees el futuro; ése es el modo de permitir que la vida fluya a través de ti. Entonces permaneces en un estado de flujo, fluido.
 Esto es a lo que yo llamo ser “sannyasin”: no tener pasado, ni futuro; vivir en este instante; estar intensamente vivo; ser una llama ardiendo por los dos extremos, una antorcha ardiendo por los dos extremos.
Esto es dejarse ir.

jueves, 25 de marzo de 2010

sigue caminando



La única constante es la búsqueda;
el Ser es simplemente el proceso de su propio devenir.
Cuando a un famoso maestro zen le preguntaron cúal era el significado
y la naturaleza de la realidad absoluta, contestó simplemente:
Sigue caminando.