martes, 31 de mayo de 2011

ventanas rotas



En el año 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Philip Zimbardo realizó un singular experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno de estos vehículos lo dejó en el Bronx, para ese entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro vehículo en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California.
Dos autos idénticos abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio.
Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser bandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etcétera. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no pudieron llevarse lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.
Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (tanto de derecha como de izquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el vehículo abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable, los investigadores decidieron romper un vidrio del automóvil de Palo Alto, California. El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx de Nueva York y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo a la misma condición de deterioro y destrucción que el del barrio pobre.
¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?

Entonces, no se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología, el comportamiento humano y con las relaciones sociales.
Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación que va destruyendo los códigos de convivencia, tales como la ausencia de ley, de normas, de reglas, dejando la sensación de que todo vale nada. Cada nuevo ataque que sufrió el auto reafirmó y multiplicó esa idea, hasta que la escalada de actos, cada vez peores, se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la ‘teoría de las ventanas rotas’, la misma teoría que desde un punto de vista criminológico, concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.
Si se rompe un vidrio de una ventana de una casa y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro, y esto es algo que parece no importarle a nadie, entonces allí se crean las condiciones para que surja y prospere el delito. Si se cometen “esas pequeñas faltas” como estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja, y estas pequeñas faltas no son sancionadas, entonces comenzarán a desarrollarse faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.
Si los parques y otros espacios públicos son deteriorados progresivamente y nadie toma acciones al respecto, estos lugares serán abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a la delincuencia). Esos mismos espacios abandonados por la gente serán progresivamente ocupados por los delincuentes.

La respuesta de los estudiosos fue más contundente aún, concluyendo que; ante el descuido y el desorden crecen muchos males sociales y se degenera el entorno, el ambiente.
Tan solo vea un ejemplo en casa, si un padre de familia permite que su casa tenga algunos desperfectos, como falta de pintura, las paredes en mal estado, malos hábitos de limpieza; que la familia tenga malos hábitos alimenticios, pronuncien malas palabras, se faltan el respeto entre los miembros del núcleo familiar, etcétera, entonces poco a poco esa familia caerá en un descuido de las relaciones interpersonales entre los familiares y comenzarán a crear malas relaciones con la sociedad en general y quizá algún día llegarán a tener problemas muchos más graves.

Esa puede ser una hipótesis de la descomposición de la sociedad, la falta de apego a los valores universales, la falta de respeto de los miembros de la sociedad entre ellos mismos, y hacia las autoridades (extorsión y soborno) y viceversa, la corrupción en todos los niveles, la falta de educación y formación de cultura urbana, así como la errónea convicción de que nos faltan o no tenemos oportunidades, lo que ha generado un país con ventanas rotas, con muchas ventanas rotas y nadie parece estar dispuesto a repararlas.

La solución a este problema YO NO LA TENGO ESTIMADO LECTOR, pero he comenzado a reparar las ventanas de mi casa, estoy tratando de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia, le he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir malas palabras delante de nuestros hijos, también hemos acordado no mentir, ni siquiera mentiras pequeñas, porque no hay mentiras pequeñas, ni grandes, una mentira es una mentira y punto. Hemos acordado aceptar las consecuencias de nuestros actos con valor y responsabilidad, pero sobre todo dar una buena dosis de educación a nuestros hijos, con esto y con la ayuda de Dios espero comenzar a cambiar en algo lo que antes hubiera hecho mal. He soñado que a mis seres queridos les quede claro este mensaje, para que tengan conciencia y lo repitan el día de mañana, con la finalidad de que los hijos de mis hijos, o los nietos de mis hijos vean algún día, un nuevo Mundo, Un Mundo Sin Ventanas Rotas.

lunes, 30 de mayo de 2011

en una ciudad nacieron dos hombres




En una ciudad nacieron dos hombres, el mismo día, a la misma hora en el mismo lugar. Sus vidas se desarrollaron y cada uno vivió muchas experiencias diferentes.
Al final de sus vidas ambos murieron el mismo día, a la misma hora, en el mismo lugar. De acuerdo a la leyenda se dice que al morir tenemos que pasar por un gran portal de oro puro, donde allí un guardian, nos hace ciertas preguntas para permitirnos pasar.

El primer hombre llegó y el guardian le pregunta:
Qué fué de tu vida?
El responde: Conocí muchos lugares, tuve muchos amigos, hice negocios que produjeron grandes riquezas, mi familia tuvo lo mejor y trabaje duro.
El guardian le pregunta: Qué traes contigo?
El responde: Todo ha quedado allí, no traigo nada.
Ante esto el guardian responde: Lo siento no puedes pasar debido a que no traes nada contigo.
Al escuchar estas palabras el hombre llorando y con gran pena en su corazón se sienta a un lado a sufrir el dolor de no poder entrar.

El segundo hombre llegó y el guardián le pregunta:
Qué fué de tu vida?
El responde: Desde el momento en que nací, fuí un caminante, no tuve riquezas, solo busqué el amor en los corazones de todos los hombres, mi familia me abandonó y en realidad nunca tuve nada.
El guardian le pregunta: Encontraste lo que buscabas?
Si, ha sido mi único alimento desde que lo encontré.
Muy bien puedes pasar!
Pero ante esta respuesta el hombre responde: El Amor que he encontrado es tan grande que lo quiero compartir con este hombre sentado al lado del portal, sufriendo por su fortuna.

Dice la leyenda que su amor era tan grande que fue suficiente para que ambos pasaran por el portal.

domingo, 29 de mayo de 2011

meditación



Meditación es tener el coraje de estar en silencio y a solas.




sábado, 28 de mayo de 2011

en cuanto a mí, yo vivo en dos mundos




En cuanto a mí, yo vivo en dos mundos. El primero es el mundo de todos los días, que todos conocemos, y vivo como si ese mundo siempre fuera a existir. Pago mis cuentas y amo y cuido de mi familia y ayudo al mundo en cada forma que puedo. Planeo para el futuro como si la vida en la Tierra fuera a continuar por siempre. En tiempos antiguos esto se expresaba con la frase, “Carga agua y corta madera”.
Pero al mismo tiempo, se lo que viene, y me preparo interiormente. Es muy poco lo que puedes hacer en el mundo externo que sea de un significado real durante este cambio. Cavar un gran hoyo en la tierra y almacenar alimento y agua no es algo malo, pero me doy cuenta de que esto no va a ayudar.
La meditación es la actividad más importante en la que puedes involucrarte. La meditación no es solo mirar la oscuridad, sino que es mucho, mucho más. La meta es convertirte en un ser auto-consciente, y amar y ayudar a la gente a recordarse a sí mismos y estar en servicio al mundo, es el único propósito externo que forja el carácter. Esto te ayudará conforme entres a la conciencia superior.
Vive en tu corazón, no en tu mente. Conecta tu amor desde tu corazón con el corazón de la Tierra. Esta es la clave. Los mayas creen que debes conectar también tu corazón con el corazón del Sol. Cuando estás conectado de esta forma, creas una vibración dentro de ti que es reconocida por la Madre Tierra, y entonces habrás ganado el juego de la Vida. Conforme se lleva a cabo este cambio dimensional, o cuando ocurra el cambio de polos, no tienes que hacer nada. La Madre Tierra te conoce y te protegerá bajo cualquier circunstancia, porque ella sabe y se asegura de que tú seas uno de los sobrevivientes que será parte de los Seres de Un Corazón, que comenzarán el viaje más allá de las estrellas. Verdaderamente el Nacimiento de una Nueva Humanidad es tan simple y natural como lo fue tu nacimiento en este mundo.
Este es un tiempo para estar jubilosos y celebrar. Cuando la gente se preocupe sobre
conspiraciones y tengan miedo o desesperanza, abrázalos y permíteles sentir tu vibración. Tu vibración de amor combinado con el amor de la Madre Tierra es lo que sana la oscuridad del alma.

viernes, 27 de mayo de 2011

el silencio es indispensable



¿Puede la totalidad de la mente estar en completo silencio?
Eso sólo puede ocurrir cuando hemos comprendido el valor del pensamiento, dónde éste es importante y dónde carece de importancia. Sin comprender la naturaleza y estructura del pensamiento, jamás darán ustedes con este silencio.
Y el silencio es indispensable. Cuando miramos una nube, y el resplandor de la luz en ella, si nuestra mente se encuentra parloteando, vagando, especulando, verbalizando, no puede ver la belleza de la nube. La mente tiene que estar quieta, y estará quieta si uno ha negado, si ha descartado el control, la autoridad; todas las cosas que la mente ha producido a fin de encontrar la verdad o la iluminación, son de hechura humana y, por tanto, están presas en el tiempo. Y para descubrir aquello que no pertenece al tiempo, que no tiene medida, que es innominable, la mente tiene que estar por completo silenciosa.
Cuando ustedes ven eso, entonces hay claridad en la observación y en el aprender, lo cual es la acción de la inteligencia. Al observar lo que es falso, las células del cerebro se aquietan, y con ello la mente adquiere –sin esfuerzo alguno, de manera suave, fácil y natural- una calma extraordinaria.
Y en ese silencio de la mente no existe el tiempo. En ese silencio no existe el observador ni la experiencia, sino sólo esa cualidad de completo y total silencio. En ese silencio la puerta está abierta. Lo que hay más allá de la puerta es indescriptible, no puede ponerse en palabras.

jueves, 26 de mayo de 2011

la verdadera enseñanza no se puede enseñar; sin embargo, se le llama enseñanza



La verdadera enseñanza no se puede enseñar; sin embargo, se le llama enseñanza. No se la puede enseñar, pero se la puede mostrar, indicar. No hay modo de hablar de ella directamente, pero hay millones de formas de señalar la de manera indirecta.
Lao Tse dice que la verdad no puede ser dicha y que, en el momento en que uno la dice, ya la ha falsificado. Las palabras, el lenguaje, la mente, son completamente incapaces. Desafía a la razón, desafía a la personalidad orientada por la razón, desafía al yo. No puede ser manipulada. Encontrar la verdad es por completo imposible para la razón.

Esto es lo primero que hay que comprender y, cuanto más profundamente lo entiendas, más posibilidades tendré de señalarla. Lo que estoy diciendo no es la verdad; no podría serlo. A través de palabras, sólo se puede crear una situación en la cual la verdad pueda ser posible. Pero de esto tampoco se puede estar seguro. Es impredecible. No se puede generar una causa para que se produzca; se produce cuando se produce. Lo único que podemos hacer es estar dispuestos a ella. Tus puertas deben estar abiertas. Cuando golpee a tu puerta, debes estar allí presente. Si estás presente, disponible, receptivo, puede producirse. Pero recuerda que, a través de las escrituras o de las palabras de los seres iluminados, no lograrás acceder a la verdad.
Entonces, lo primero es que no puede ser dicha. Y cada maestro debe crear una situación indirecta, debe impulsarte hacia lo desconocido. Todo lo que dice te va llevando hacia aquello que no puede ser dicho.

Lo segundo, antes de que podamos entender a Kakua y su hermoso relato zen: la verdadera enseñanza se resiste a las palabras, pero no puede resistirse al corazón. Si existiera un lenguaje del corazón, podría ser expresada a través del mismo. Pero el corazón carece de lenguaje; o bien, el silencio es el único lenguaje del corazón.

Cuando el corazón está en silencio, algo dice; cuando la mente está en silencio, no dice nada. Las palabras constituyen el modo de expresión de la mente. La ausencia de palabras, el silencio, es el modo en que se expresa el corazón. El silencio es un lenguaje sin palabras, pero hay que aprenderlo. Así como uno debe aprender los lenguajes de la mente, uno tiene que aprender el lenguaje del corazón: cómo permanecer en silencio, alejándose de las palabras, de la mente, cómo dejar de lado lo racional.

Cuando la mente deja de funcionar, de inmediato, toda la energía se desplaza al corazón. Cuando la mente no está en funcionamiento, lo está el corazón. Y únicamente cuando funciona el corazón, es posible enseñarte algo. La verdadera enseñanza se debe transmitir a través del corazón. Debes estar cerca del corazón. Cuanto más cerca estés, más capaz serás de comprender el silencio.

Recuerda: el silencio no es vacío. Ante los ojos de la razón, podría parecer que el silencio es vacío. No lo es. El silencio es el momento más pleno posible. No es sólo un momento de plenitud, sino también de rebasamiento. Pero es de una importancia sentida. El corazón no está vacío: es lo único que está lleno. La mente está vacía, pues no tiene más que palabras. ¿Y qué son las palabras? Pequeñas olas en el vacío. ¿Y qué es el silencio? El silencio es lo absoluto.





miércoles, 25 de mayo de 2011

kakua fue el primer japonés que estudió zen en china




Kakua fue el primer japonés que estudió zen en China y,
mientras estaba allí, aceptó la verdadera enseñanza. Cuando
estaba en China, no viajaba. Vivía en un lugar remoto de
una montaña y meditaba permanentemente. Cada vez que
la gente lo encontraba y le pedía que predicara, decía unas
palabras y luego se trasladaba a otra parte de la montaña
donde fuera más difícil localizarlo. Cuando Kakua volvió
a Japón, al emperador le llegaron noticias de él, y pidió que
fuera a la corte a hacer una prédica zen para la edificación
espiritual de él y de todos sus súbditos. Kakua se ubicó
ante el emperador en silencio. Luego, sacó una flauta de un
pliegue de su túnica, sopló una sola nota, hizo una reverencia
cortés y desapareció. Nunca se supo qué fue de él.