miércoles, 7 de octubre de 2009

inanna desciende al inframundo II




Cuando Inanna partió para el inframundo, su leal amiga Ninshubur la acompañó hasta la primera puerta y recibió sus instrucciones. Tenía que esperar allí hasta que Inanna regresara y si no lo hacía en los siguientes tres días con sus noches, su supervivencia dependería de ella. Ninshubur, la tercera mujer que aparece en la historia del descenso, se presenta como la fiel servidora de Inanna, su escudera competente y digna de confianza, a un tiempo guerrera y general, mensajera y consejera.

Transcurridos tres días y tres noches, y como Inanna no regresaba, porque ahora yacía colgada de un gancho en el inframundo y se había convertido en un amasijo de carne en descomposición, la leal Ninshubur siguió sus instrucciones meticulosamente.
Para que todos se enteraran, elevó quejumbrosas endechas, tocó el tambor en las asambleas y fue a pedir ayuda a los dioses primigenios. Se posternó ante cada unode ellos , diciendo: “No dejes que tu hija Inanna perezca en el inframundo”.
Los dos primeros dioses a los que acudió no quisieron que los apuros de Inanna les turbaran y reaccionaron airados ante la sola petición de ayuda.
El tercer dios se sintió afligido y confuso, quiso escuchar lo que le había ocurrido a Inanna y actuó de inmediato, de un modo curioso. Se limpió la parte inferior de la uñas y extrajo mugre y las virutas o lo que allí hubiera y modeló dos pequeñas criaturas. Carecían de sexo y podían volar y atravesar, inadvertidas, las siete puertas, colándose por diminutas grietas; eran demasiado pequeñas como para ser descubiertas, acaso del tamaño de moscas. El dios entregó a una de ellas unas gotas de néctar de la vida; a la otra le dio unas migajas de ambrosía. Les advirtió que encontrarían a Ereshkigal lamentando su dolor, “gritando como una mujer dando a luz”, desnuda, con los pechos descubiertos y el cabello enmarañado y que debían responder compasivamente a esos lamentos.
Cada vez que Ereshkigal aullaba de dolor: “¡Ay, mis entrañas!”, las criaturas aullaban: “¡Ay, tus entrañas!”. Cada vez que gritaba: “¡Ay, mi piel!”, ellas repondían “¡Ay, tu piel!”. Cuando vociferó: “¡Ay, mi espalda! ¡Ay, mi vientre! ¡Ay, mi corazón! ¡Ay, mi pecho!”, ellas replicaron aullando, gimiendo y suspirando con una extraordinaria virulencia y al hacerlo presenciaron y compartieron su dolor, hasta que por último éste se desvaneció y partir de ese momento Ereshkigal dejó de ser la diosa iracunda y lúgubre cuya sola visión ocasionaba la muerte. Por el contrario, ahora se mostró agradecida y generosa.
Los agasajó con magníficos presentes; ante cada uno ellos respondían: “No es esto lo que deseamos”, hasta que ella se rindió y dijo: “Entonces, decidme ¿qué es lo que queréis?”. Replicaron que se llevarían “el cadáver que cuelga de un gancho en el muro”.
La agradecida Ereshkigal les entregó el cadáver en descomposición que había sido Inanna.
Uno de los emisarios vertió las gotas de agua de la vida en sus labios muertos; el otro le hizo ingerir las migajas de ambrosía. Así Inanna se levantó de entre los muertos, dispuesta a abandonar el Hades y regresar al empíreo.

Sin embargo, tal como le dijeron los jueces del Hades: “Nadie regresa del inframundo sin estigmas”.

Al volver a la vida, la resucitada Inanna ascendió al mundo superior lastrada por los demonios que se adhirieron a ella, prestos a saltar y reclamar a quien señalara para volver con ellos y ocupar su lugar en el inframundo.
La primera persona con la que se encontraron fue la fiel Ninshubur, vestida de arpillera. Los demonios dijeron: “Vamos, Inanna, nos llevaremos a Ninshubur en tu lugar”. Inanna replicó: “¡No, Ninshubur es mi firme aliada!”. En primer lugar describió su sabiduría y sus virtudes marciales. Luego enumeró cuanto había hecho por ayudarla y por último espetó a los demonios: “He vuelto a la vida gracias a ella. Jamás os entregaré a Ninshubur”.
A continuación, Inanna y los demonios encontraroa sus hijos Shara y Lulal. Ambos vestían de arpillera y estaban de luto por su madre. Los demonios se dispusieron a llevarse ora a uno, ora al otro. Inanna les explicó quiénes eran y que no renunciaría a ellos. Por último, llegaron a su ciudad y allí encontraron a su marido, Dumazi, vistiendo magníficos atavíos y sentado en el trono ( desde luego, no estaba de luto por su esposa).

Inanna clavó en Dumazi la mirada de la muerte.
Pronunció en su contra la palabra de la ira.
Profirió contra él el grito de la culpa: ¡Lleváoslo!¡Llevaos a Dumazi!

martes, 6 de octubre de 2009

inanna desciende al inframundo I




Inanna era la reina del Cielo y de la Tierra.
Atendiendo a las noticias de que su hermana, la diosa Ereshkigal, reina del Inframundo, sufría grandes dolores, decidió visitarla.
Inanna suponía erróneamente que bajar a su mundo era una fácil empresa. Sin embargo, descubrió que el poder y la autoridad que detentaba en la superficie de la tierra no ejercía influencia alguna en el trato que recibiría en el inframundo.
Inanna llamó imperiosamente a la puerta de los infiernos pidiendo que le abrieran.
El cancerbero le preguntó quién era, y a continuación le dijo que para pasar debía pagar un precio.
Siete eran las puertas, no una sola. En cada una de ellas, el cancerbero le pidió que,
si quería atravesarlas, tendría que desprenderse de una prenda de vestir.
En cada ocasión, Inanna, sorprendida por semejante procedimiento, replicó indignada:
¿Qué significa ésto?
En cada ocasión, recibió la siguiente respuesta:
"Silencio, Inanna, pues los designios del inframundo son perfectos.
No han de ponerse en duda."

Tuvo que despojarse de su magnífico tocado, la corona que representaba su autoridad, en la primera puerta.
El collar de lapislázuli le fue arrebatado en la segunda puerta y hubo de desprenderse de la doble hilera de ricas perlas que orlaba su busto en la tercera.
Quedó desnuda de su peto en la cuarta y de su brazalete de oro en la quinta.
En la séptima puerta se desprendió de su túnica regia.
Desnuda y humillada, entró en el inframundo.
Una y otra vez, en cada puerta, la despojaban de símbolos de poder, prestigio, riqueza y abolengo.
Una y otra vez, en cada puerta, el abandono de cada uno de los elementos de su vestuario era acogido con sorpresa.
Una y otra vez decía: ¿Qué significa ésto?
y recibía como respuesta:
"Silencio, Inanna, pues los designios del inframundo son perfectos.
No han de ponerse en duda."

Inanna estaba desnuda y cabizbaja cuando penetró en el inframundo; en su descenso había sido humillada y desprovista de sus atributos, pero la ordalía aún no había concluido.
Cuando se presentó ante Ereshkigal, la reina del inframundo no se mostró complacida con la visita.
Llena de ira y condena, Ereshkigal contempló a Inanna con los lúgubres ojos de la muerte y ésta cayó fulminada.
Entonces colgaron el cuerpo de Inanna en un gancho y tres días más tarde empezó a descomponerse y se convirtió en un montón de carne putrefacta.

lunes, 5 de octubre de 2009

los ángeles de los cuatro elementos




Señor Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, Señor clemente y misericordioso, envíame a Tus cuatro Angeles, el Angel de la Tierra, el Angel del Agua, el Angel del Aire, el Angel del Fuego, para que Tu voluntad se manifieste a través de mí.

Que el Angel de la Tierra venga a recoger todos los desechos de mi cuerpo físico, que los absorba y los devuelva en forma de salud y de pureza. Que limpie todo mi cuerpo, para que la vida pueda circular en abundancia por mis venas y mis arterias. Que se aligere, libere y distienda todo mi ser, para el Reino de Dios y Su Justicia se realicen sobre la tierra, y la Edad de Oro entre los humanos.

Que el Angel del Agua venga a lavar mi corazón de todas las manchas. Que el amor desinteresado se instale en mi corazón y me aporte la felicidad, la dicha y el gozo. Que mi corazón sea limpio, cristalino, transparente, para que el Reino de Dios y su Justicia se realicen sobre la tierra, y la Edad de Oro entre los humanos.

Que el Angel del Aire venga a purificar mi intelecto introduciendo en él la sabiduría y la luz. Que mi pensamiento se vuelva penetrante, claro, radiante, para que el Reino de Dios y Su Justicia se realicen sobre la Tierra y la Edad de Oro entre los humanos.

Y que el Angel del Fuego, que no es otro que el Angel del Sol, venga a santificar mi alma y mi espiritu. Que la verdad absoluta se introduzca en todo mi ser. Que mi alma y mi espíritu conozcan la vida eterna y sean la morada de la Omnipotencia divina creadora, para que el Reino de Dios y Su Justicia se realicen sobre la tierra y la Edad de Oro entre los humanos.

Amén, Amén, Amén

domingo, 4 de octubre de 2009

los principios de la vida




La capacidad de crear tu realidad es una expresión de la Divinidad. Por eso funciona siempre. Es imposible que no funcione. Es un principio fundamental del universo. Es la naturaleza de las cosas.
Acabo decir que la atracción es una herramienta cuya eficacia es máxima cuando se emplea para el propósito para el que fue concebida. Es decir, suele producir resultados deseados cuando se le da el uso para el que fue diseñada. Pero siempre está produciendo algún resultado, pues siempre se está usando, de manera consciente o inconsciente por parte de los que la usan.
Éste es el gran don de Dios: energía continua, encendida continuanmente.
Aquí estamos hablando de un proceso sistemático de causas y efectos que no se apaga nunca.
Dios es ese proceso. Dios es ese sistema. Esto es lo que quiere decir Dios cuando nos dice : “Yo estará siempre con vosotros, hasta el fin de los tiempos”.
Es una faceta de Dios que en general no se entiende y que rara vez se explica. Casi nunca se explica en relación con el tema de la Creación Personal.
Debemos poner ahora en su contexto esta cuestión de la “atracción”.
La Energía de Atracción forma parte de un sistema más amplio de causas y efectos del universo.
Hablar de la “atracción” como si fuera una ley por sí misma sería un poco como hablar de la gravedad sin debatir los efectos físicos de la gravedad y sus causas. Vale, las cosas se caen, ¿y qué?
Vamos a estudiar, pues, a fondo, los grandes principio de la vida.
La vida se expresa por medio de:
La Energía de Atracción, que te otorga poder.
La Ley de los Opuestos, que te otorga oportunidades.
El Don de la Sabiduría, que te otorga discernimiento.
La Alegría de la Maravilla, que te otorga imaginación.
La Presencia de los Ciclos, que te otorga eternidad.

Este sistema más amplio regula el Proceso de la Creación Personal. Hasta podrías dar a este sistema, y a este proceso, el nombre de “Dios”.
Esta idea es nueva para muchas personas. Invítate a ti mismo a explorar esta ides de momento ¿ Es posible que Dios, a fin de cuentas, sea en realidad un proceso? ¿Y es posible que este proceso sea la experiencia llamada Vida? ¿Es que el Proceso de la Creación Personal no es más que el devenir de la vida según se expresa de manera natural?

He llegado a entender que la Vida es Dios. Es Dios siendo Dios y convirtiéndose en lo que va a ser Dios a continuación. Se trata de un sistema complejo y extraordinario que incluye un proceso que produce una expresión llamada vida.
Este sistema es un círculo. Represéntate mentalmente este círculo. En este círculo, el proceso de la vida produce la expresión de la vida; la expresión de la vida crea la vivencia de la vida y la vivencia de la vida crea el proceso de la vida. Una cosa conduce a la otra, la otra a otra más y se cierra un círculo que no termina nunca. Todo es Uno.
La vida al ser creada, es el proceso.
La vida al aparecer, es la expresión.
Y la vida al afectarnos, es la vivencia.

El modo en que nos afecta viene determinado por nosotros, y esto es una cosa que no entiende la mayoría de la gente.
El ciclo eterno del proceso/expresión/vivencia es la Divinidad Misma. Es Dios, diosando.
Ésta es la manifestación de la Presencia de los Ciclos. Todas las cosas responden a esta presencia. Todas las cosas existen en los ciclos. Todas las cosas tienen su ser dentro del sistema y fuera de este sistema no hay nada.
La atreacción forma parte de este sistema, así como los otros grandes Principios de la Vida. El empleo consciente de los Principios que constituyen la base del proceso de la Creación Personal produce una Expresión de la vida que conduce a la Vivencia de la Divinidad.
¿Me sigues hasta aquí? No me pierdas de vista. No dejes de seguirme. Vuelve a releer un poco si quieres. No dejes de seguirme.

Ahora bien… del mismo modo que la física explica y controla los aspectos físicos, también la metafísica explica y controla los aspectos y elementos de nuestras vidas que son superiores a lo físico.
La atracción forma parte de esta metafísica. Es un imán de energía. Atrae hacia sí, todo lo semejante a sí mismo. Sigue por completo el principio que dice que lo semejante atrae lo semejante.
Este imán de energía, este poder que procede de Dios, lo estamos utilizando nosotros en el proceso de la Creación Personal y lo estamos utilizando constantemente, seamos conscientes de ello o no, lo reconozcamos o no.
De manera que, cuando debatamos nuestro propio poer de producir nuestra propia realidad, ya no tendremos que preguntarnos ¿ Dónde interviene Dios en todo esto?

Ahora ya lo sabemos.


neale donald walsch

sábado, 3 de octubre de 2009

los cuatro pasos hacia el amor



El amor es la unión, el encuentro orgásmico de la muerte y la vida.

Si no has conocido el amor, te lo has perdido.
Naciste, viviste y moriste, pero perdiste la oportunidad.
Te has equivocado tremendamente, totalmente, absolutamente, has perdido el intervalo entre las dos notas. Ese intervalo es el pináculo más alto, la experiencia suprema.

Para alcanzarlo, hay cuatro pasos que debes recordar.

El primero: estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el "aquí-ahora". No puedes amar en el pasado. Muchas personas viven simplemente de recuerdos, amaron en el pasado.
Y hay otros que aman en el futuro; eso tampoco se puede hacer.
Estas son formas de evitar al amor.
El pasado y el futuro son las formas de evitar al amor.

De modo que amas en el pasado o amas en el futuro y el amor es sólo posible en el presente porque sólo en este momento la vida y la muerte se encuentran... en el oscuro intervalo que está dentro de ti. Ese intervalo oscuro está siempre en el presente, siempre en el presente, siempre en el presente. Nunca es pasado y nunca es futuro. Si piensas demasiadoy pensar es siempre o del pasado, o del futurotus energías se separarán de tus sentimientos. Sentir es estar aquí-ahora. Si tus energías se mueven en función del pensar, entonces no tendrás suficientes energías para adentrarte en los sentimientos y el amor no será posible.
Así que el primer paso es estar aquí-ahora.
El futuro y el pasado traen pensamientos y el pensar destruye el sentir. Y una persona obsesionada con el pensar, poco a poco se olvida completamente de que también tiene un corazón.
Un hombre que piensa demasiado, avanza de tal manera que, poco a poco, deja de expresar lo que siente. No prestándole atención al sentir, empieza a alejarse de él. Hay millones de personas en este estado sin saber qué significa el corazón. Creen que es sólo un mecanismo. Se concentran exclusivamente en la mente. La mente es un extremo, es necesaria, es un buen instrumento, pero debe usarse como un esclavo. No debe ser el amo.
Una vez que la mente se convierta en el amo y dejes en segundo término al corazón, vivirás, morirás, pero no sabrás qué es Dios, porque no sabrás qué es el amor.
Al contactar con él por primera vez, ese intervalo oscuro parece ser amor y cuando te pierdes en él, se convierte en Dios. Dios comienza con el amor, o Dios es la última cúspide del amor.


El segundo paso hacia el amor es: aprende a transformar tus venenos en miel...

Mucha gente ama, pero su amor está muy contaminado con venenos, con odio, celos, furia, posesividad. Mil y un venenos asedian tu amor.
El amor es algo delicado.
Detente a pensar en la ira, en el odio, en la posesividad, en los celos. ¿Cómo puede el amor sobrevivir?
En primer lugar las personas utilizan demasiado la cabeza y olvidan el corazón. Son la mayoría. Una minoría, todavía vive un poco en el corazón, pero esa minoría también está equivocada, su pequeña luz de amor está rodeada por celos, odio, ira y mil y un venenos.
Así, todo el viaje se vuelve amargo. El amor es la escalera entre el cielo y el infierno, pero la escalera siempre tiene dos caminos: puedes subir o bajar. Si existen venenos, la escalera te llevará hacia abajo. Entrarás en el infierno y no en el cielo. Y en vez de alcanzar una melodía tu vida será un estruendo nauseabundo, contradictorio, como el ruido del tráfico.
Un ruido enloquecedor, una multitud ruidosa, sin armonía. Permanecerás al borde de la locura.

Por lo tanto lo segundo a recordar es: aprende a transformar tus venenos en miel.
¿Cómo serán transformados? Hay un proceso simple. De hecho no es correcto llamarlo transformación porque no tienes que hacer nada, sólo necesitas paciencia.
Te estoy revelando uno de los mayores secretos.
Inténtalo: cuando sientas rabia, no hagas nada, sólo siéntate en silencio y observa. No estés ni a favor, ni en contra. No cooperes con ella, no la reprimas. Sólo obsérvala, ten paciencia, mira lo que sucede... déjala surgir.
Recuerda una cosa: nunca hagas nada cuando el veneno se apodere de tu estado de ánimo, simplemente espera. Cuando el veneno empiece a cambiar...
Esta es una de las leyes básicas de la vida: todo cambia continuamente.
Como te había dicho, el hombre se vuelve mujer y la mujer se vuelve hombre, porque periódicamente ocurren cambios en ti. El hombre bueno se vuelve malo y el malo bueno; el santo tiene momentos de pecador y el pecador, de santo... uno sólo tiene que esperar.

No actúes cuando la furia está en su punto más álgido, si no te arrepentirás y entrarás en una reacción en cadena y crearás karma. Es así como entras en el karma. Haz algo cuando estés en un momento negativo y formarás parte de una cadena interminable. Cuando estás negativo y actúas, el otro se vuelve negativo, el otro está dispuesto a hacer algo. La negatividad genera más negatividad.
La negatividad provoca más negatividad, la furia crea más furia, la hostilidad crea más hostilidad y las cosas siguen y siguen y siguen.
La gente ha estado luchando entre sí, durante vidas enteras. ¡Y aún continúan!

Espera. Cuando estás furioso, éste es el momento de meditar; no desperdicies ese momento.
La ira está creando tanta energía en ti... que puede destruirlo todo.
Pero la energía es neutral; la misma energía que puede destruir, puede ser creativa.
Detente.
La misma energía que puede destrozarlo todo, puede ser una lluvia de vida.

Sólo espera. Si esperas y haces las cosas sin prisa, un día te sorprenderás al ver el cambio interno. Estabas lleno de ira y la ira iba aumentando y aumentando hasta que llegaste a un clímax... y entonces el curso de las cosas empezó a cambiar.
Y puedes ver que está cambiando y la furia va desapareciendo y la energía liberándose. Entonces estarás en un estado de ánimo positivo: el ánimo creativo.
Ahora puedes hacer algo.
Hazlo ahora.
Espera siempre el momento positivo.

Y no estoy hablando de represión, no estoy diciendo que suprimas lo negativo.
Lo que digo es que observes lo negativo. Recuerda la diferencia, existe una tremenda diferencia. No digo que te estanques en lo negativo, que te olvides de lo negativo, que hagas algo en contra de ello, no. No estoy diciendo eso. No digo que sonrías cuando estás furioso, no. Esa sonrisa será falsa, fea, fingida. No sonrías cuando estés furioso. Enciérrate en tu cuarto, coloca un espejo frente a ti y mira tu rostro lleno de rabia. No hay necesidad de mostrárselo a nadie. Es cosa tuya, es tu energía, tu vida y debes esperar el momento oportuno. Sigue mirándote al espejo, mira tu cara enrojecida, los ojos rojos, al asesino en ti. ¿Has pensado alguna vez que cada uno lleva un homicida en su interior? Tú también llevas uno. No creas que el asesino está en otra parte, ni creas que el que comete el asesinato es otro. No, todos tienen la posibilidad de asesinar. Llevas el instinto suicida en ti.

Mírate en el espejo; esos son tus diferentes estados, debes familiarizarte con ellos. Conocerse a uno mismo forma parte del crecimiento.

Desde Sócrates hasta nuestras días se ha oído: "Conócete a ti mismo". Pero ésta es la manera de conocerse a uno mismo. "Conocerte a ti mismo", no significa sentarse silenciosamente y repetir: "Soy Brahma, soy una alma, soy Dios, soy esto..." no tiene sentido. Conocerse a uno mismo quiere decir conocer todos los estados, todas las posibilidades: el asesino, el pecador, el criminal, el santo, lo sagrado dentro de ti, la virtud, el Dios, el Diablo. Conoce todos los estados, toda su gama; conociéndolos descubrirás secretos, llaves.

Verás que la ira no permanecerá para siempre, o ¿sí podrá? No lo has intentado; ¡Inténtalo! No puede permanecer para siempre. Si no haces nada, ¿qué sucederá? ¿Podría la ira quedar suspendida por siempre y para siempre? Nada permanece para siempre.
La felicidad viene y se va, la infelicidad viene y se va. ¿Entiendes esta simple ley?
Todo cambia, nada permanece. Así que, ¿por qué tener prisa? La rabia ha llegado. Se irá. Sólo espera, ten un poco de paciencia. Mira en el espejo y espera. Déjala correr, deja que tu rostro se vuelva feo y homicida, pero espera y observa.

No reprimas la rabia y no actúes bajo su influencia y pronto verás que tu rostro se suavizará, tus ojos se calmarán; la energía cambia, lo masculino se convierte en femenino... y pronto estarás radiante. La misma rojez que era rabia ahora ha adquirido un cierto resplandor, una belleza en tu rostro, en tus ojos. Ahora puedes salir, el momento de actuar ha llegado.
Actúa cuando estés positivo. No fuerces a la positividad, deja que llegue a su tiempo. Este es el secreto. Cuando digo: "Aprende a transformar tus venenos en miel" , eso es lo que quiero decir.


Y tercero: comparte. Cuando tengas algo negativo, guárdalo para ti.
Cuando tengas algo positivo, compártelo. La gente, comúnmente, comparte sus negatividades, no comparte sus experiencias positivas. La Humanidad es simplemente estúpida. Cuando están contentos no comparten, son avaros. Cuando se sienten infelices, son muy pródigos. Entonces están mucho más dispuestos a compartir. Cuando la gente sonríe, sonríe muy moderadamente, sin llegar muy lejos, pero cuando están furiosos, lo están totalmente. El tercer paso es compartir la positividad. Esto hará que tu amor fluya como un río y hará que surja de tu corazón. El dilema de tu corazón empezará a cambiar cuando compartas.

He oído un dicho muy extraño de Jorge Luis Borges. Escúchalo:


"Dale aquello que es sagrado a los perros.

Arroja las perlas a los puercos,

porque lo que importa es dar".


Has oído lo contrario que dice así: "No arrojes nada a los perros y no des perlas a los puercos, porque no entenderán".

Lo que importa no es lo que estás dando: perlas, santidad y amor, ni a quién se lo estás dando. Eso no es importante.
Lo importante es que estés dando.
Da cuanto tengas.

Gurdjieff solía decir: "Todo lo que acumulé, lo perdí y todo lo que di, es mío. Todo aquello que di aún lo tengo, y todo lo que acumulé se perdió, se fue."

Cierto; tienes sólo aquello que has compartido. El amor no es una propiedad para ser guardada; es un resplandor, es una fragancia para ser compartida. Cuanto más compartas, más tendrás; cuanto menos compartas, menos tendrás.

Cuanto más compartas, más surgirá de tu interior. Es infinito; más brotará. Saca agua del pozo y más agua fresca fluirá hacia él. Deja de sacar agua, cierra el pozo, sé un miserable y cesará de manar. Poco a poco las fuentes morirán, se bloquearán y el agua que está en el pozo se corromperá, se volverá rancia y sucia. El agua que corre es fresca... el amor que fluye es fresco.

Así que el tercer paso hacia el amor es compartir tus cosas positivas, compartir tu vida, compartir todo lo que tengas.
Todo lo bello que tengas, no lo escondas.
Comparte tu sabiduría, comparte tu oración, tu amor, tu felicidad, tu gozo; comparte. Sí, si no encuentras a nadie, comparte con los perros, pero comparte. Con las rocas, pero comparte. Cuando tengas perlas, espárcelas. No te preocupes si las das a los puercos o a los santos.
Lo que importa es dar.

El almacenamiento envenena el corazón. Toda acumulación es venenosa. Si compartes, tu sistema estará libre de venenos. Y cuando des, no te preocupes por si serás correspondido o no, no esperes ni tan siquiera las gracias. Siéntete agradecido a la persona que te permitió compartir algo con ella. No esperes en el fondo de tu corazón que él tenga que sentirse agradecido porque compartiste algo con él. No, siéntete agradecido porque él estuvo dispuesto a escucharte, a compartir un poco de energía contigo, porque estuvo dispuesto a escuchar tu canción, dispuesto a ver tu danza, porque cuando fuiste hacia él a darle no te rechazó... pudo haberlo hecho.
El compartir es una de las virtudes más espirituales, una de las más grandes.


Y la cuarta: no seas "alguien". Una vez que comienzas a pensar que eres alguien, te estancas. Entonces el amor no fluye. El amor sólo fluye de alguien que no es nadie. El amor mora sólo en la nada.

Cuando estás vacío, hay amor.

Cuando estás lleno de ego, el amor desaparece.

El amor y el ego no pueden converger.

El amor puede existir con Dios y no con el ego, porque el amor y Dios son sinónimos. Es imposible que el amor y el ego estén juntos. Así que, sé la nada. El "no ser" es la fuente de todo, el "no ser" no ser es la fuente del infinito... "no ser" es Dios. Ser "la nada" significa nirvana.

Sé "la nada" y al serlo, habrás alcanzado el Todo. Siendo "algo" te perderás; al ser "la nada", llegarás a casa.


vida, amor, risa, osho



viernes, 2 de octubre de 2009

Hay dos cosas fuertes




Hay dos cosas fuertes.
El hierro es fuerte, pero el fuego lo derrite.
El fuego es fuerte, pero el agua lo apaga.
El agua es fuerte, pero las nubes la evaporan.
Las nubes son fuertes, pero el viento se las lleva.
El viento es fuerte, pero el hombre lo vence.
El hombre es fuerte, pero el miedo lo derriba.
El miedo es fuerte, pero el sueño lo vence.
El sueño es fuerte, pero la muerte lo es más.
Pero el amor bondadoso sobrevive a la muerte.


el talmud

jueves, 1 de octubre de 2009

El amor no tiene nada que ver con otra persona




El amor no tiene nada que ver con otra persona, es tu estado de ser.
Amor no es una relación.
Una relación es posible pero el amor no esta confinado en ella, esta más allá de esta.
Es más que eso.
El hombre se vuelve maduro en el momento que el comienza a ser cariñoso en vez de necesitar..
El comienza a rebosar, el comienza a dar, y cuando dos personas maduras están enamoradas, una de las más grandes paradojas de la vida sucede.
Uno de los fenómenos más maravillosos....
Ellos están juntos y a la misma vez tremendamente solos.
Ellos son casi uno, pero su unidad no destruye la individualidad de cada uno.

osho